sábado, 11 de septiembre de 2010

Redondo.

Hoy me han tenido que sacar sangre para hacer unos análisis. Total, que llego allí a las diez de la mañana sin haber desayunado nada. Al cabo de cinco minutos me hacen pasar con mi madre a una sala y me sientan en un sillón de estos que tienen un mando para reclinarlo y subir los pies y cosas de ésas. La médico me desinfecta el brazo y mete la aguja. Entonces engancha una especie de tubo de ensayo como de dos centímetros de ancho y diez de largo. El tubo se llena solo. Ella lo saca y mete el segundo. Cuando va por el tercero empiezo a sentir una molestia en la cabeza. No es como si me doliese o me marease, pero me siento mal. Echo la cabeza hacia atrás y se me empieza a nublar la vista. Ya me ha pasado muchas veces al levantarme: no veo nada y pierdo el sentido del equilibrio unos segundos. Pero esta vez, en lugar de remitir, dejo de ver la sala. Al cabo de un par de segundos noto como si me acabase de despertar, y pienso: "Seguro que me he desmayado". Noto la cara muy fría. Al cabo de unos momentos, la sensación de frío en la cara y la molestia en la cabeza remiten. Empiezo a ver algo, y al cabo de unos cinco segundos me doy cuenta de que en vez de tener las piernas hacia abajo como antes, mi madre y la enfermera están sujetándomelas en alto. Miro a mi brazo y veo que ya no llevo la jeringuilla.

Desde el punto de vista de mi madre, Después de que yo haya echado la cabeza hacia atrás ve que tengo la mirada perdida y se me empiezan a cerrar los párpados. Entonces se me cae la cabeza hacia un lado, se me va el color de la cara y empiezo a convulsionarme (literalmente, convulsionarme). Me agito durante unos tres segundos. Mientras tanto, la enfermera me saca la aguja y empieza a buscar qué botón del mando sube el reposapiés. Mi madre, que ya tiene su experiencia, reacciona más rápido y me sube las piernas con los brazos. En ese momento la cara me pasa de blanco a rojo. La enfermera le ayuda, y entonces me empiezo a despertar y pregunto: "¿Me he desmayado?". Vaya culebrón.

Total, que me quedé sentado unos quince minutos, comí un par de galletas para recuperar azúcar y salimos del hospital.

El desayuno en EXKI estuvo bastante bien.

Os veré mañana.

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