
Y, al fin, se acaba el año. Yo lo acabo con mi quincuagésimo-segundo post. Si contáis bien, veréis que hay cincuenta y dos semanas en un año. Si contáis mal, pues no.
Se acabó, un año de escribir chorradas en Internet, que sólo leen los que ya me llevan aguantando bastante tiempo, y que por tanto ya las conocen. Pero he conseguido luchar contra mi enfermedad. El SDCP no tiene cabida en este blog.
Ya sé que me estoy poniendo sentimental y todo eso. Menudas frases estaba sacando. La verdad es que no sé que voy a hacer con el blog ahora que se ha acabado el año. Puede que lo continúe, puede que baje el ritmo, o puede que acabe dejándolo. Pero eso está por decidir. Lo importante es que ya he llegado hasta aquí.
Por el momento, me lo estoy pasando muy bien. Estoy en casa de mis abuelos, en Málaga, con toda mi familia. Mañana llegan los regalos (¡qué ilusión!). Aunque ya hemos recibido algunos: los souvenirs de la luna de miel-vuelta al mundo de mis tíos. Venían en bolsitas, cada una etiquetada con nombre, contenido, país y fecha. Una pizarra con Namasté en indio y un llavero maya para mí. Me ha encantado. Si queréis saber más sobre su viaje, entrad en www.culebrassinfronteras.com.
Feliz Navidad y hasta la vista.
-- L'espagnol
